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“Este es el momento más importante de la batalla cultural”

Durante 2008, y en pleno conflicto entre el kirchnerismo y las patronales agrarias, se puso de acuerdo con cinco amigos para charlar y ver qué se podía hacer para que el país no se incendiara. “Lo pensábamos como un aporte –recuerda Jaime Sorín–, porque veíamos que el gobierno estaba solo en la pelea, soportando golpes en un clima cada vez más enrarecido.” Además de Sorín, a la reunión en la Biblioteca Nacional fueron Horacio González, Ricardo Forster, Nicolás Casullo, Jorge Alemán y María Pía López. Era el nacimiento de Carta Abierta, que como primera gran definición del momento nacional, llamó al clima enrarecido ‘destituyente’. Después de cuatro años, para Sorín, en la actualidad “estamos presenciando el momento más importante de lo que denominamos la batalla cultural, pero no en el sentido de ‘guerra’, como esos sectores quieren plantear. Estas corporaciones se convirtieron en el partido de la derecha, en los aglutinadores de esa expresión, y un ejemplo fueron las elecciones de Venezuela con el apoyo a Henrique Capriles. Al no existir una oposición, o al estar dispersa, el lugar fue ocupado por esos medios.

–Algo que marcaba siempre Nicolás Casullo…
–Claro, Nicolás decía que los medios hegemónicos se convirtieron en el partido político de la derecha, y que la muestra era Héctor Magnetto y Mauricio Macri sentados en la misma mesa. El “Grupo Capriles”, como Amado Boudou lo denomina ahora. Basta leer los editoriales, ver a quiénes llevan, qué tratan de demostrar. Están nerviosos; y vuelvo a Venezuela. Porque ahí ganó Hugo Chávez, pero si perdía, todo el Mercosur entraba en serios problemas. Los monopolios esperaban eso. Decían que Chávez era antidemocrático, hasta que el resultado les tiró abajo el argumento. ¿Cuántas elecciones tiene que ganar una persona para ser considerada democrática? Si triunfa la derecha en Chile está bien, pero cuando ganan otras posiciones más emancipadoras, resulta que eso no es democracia, sino populismo. Los editorialistas tiran la expresión política más desembozada, pero a eso agreguemos los titulados mentirosos, que incluso aparecen desmentidos en la misma nota que encabezan. Y la repetición de inventos hasta el cansancio, y los zócalos de TN, y las sacadas de contexto.
–A propósito de Venezuela, también se vio que la postura de ciertos dirigentes sobre el tema reelección es distinta según el candidato. En la semana de la elección, aparecieron afiches de Victoria Donda rechazando una posible continuidad de Cristina Kirchner, al mismo tiempo que avalaba a Chávez.
–Habría que ver qué le pasó a Proyecto Sur y al grupo de Humberto Tumini que integraba Donda. Y por qué en el 2008, cuando pensaron que esto se venía abajo, se corrieron de manera oportunista. Hoy les resulta muy difícil dar marcha atrás. La posición que tienen de no reconocer nada de lo que se hizo a nivel nacional es bastante ridícula. La contradicción que vos planteás es así.
–Carta Abierta se funda justamente en 2008 en medio de aquel “clima destituyente”. ¿Cómo ves ese momento, a la distancia?
–El conflicto con las patronales agrarias que desencadenó la creación de Carta fue una bisagra para el país, porque la situación era realmente complicada. El gobierno se había quedado solo, y un día dijimos “hagamos algo”. Nos juntamos algunos amigos para charlar: Nicolás, Horacio González, Ricardo Forster, Jorge Alemán, María Pía López y yo. Compartíamos la orientación que había tomado el país desde el 2003, y considerábamos realmente que estaba amenazado. Por suerte, el mensaje prendió, porque la convocatoria posterior en la Biblioteca Nacional fue multitudinaria. Pensemos en que era el comienzo de Cristina Kirchner en la presidencia, y en que recién se estaba acomodando. El “golpismo sin sujeto” que tanto se menciona ahora arrancó ahí. Los sectores de la alta burguesía y la patronal accionaron de una manera muy particular. No era un método de golpe tradicional, pero avanzaba poniendo condicionamientos, justo cuando la administración nacional ponía la mira en los ingresos altos y en la distribución. Los problemas surgen cuando se tocan esos intereses.
–El mote de “intelectuales K” apareció como algo despectivo. ¿Le dieron importancia?
–No fue tema de discusión, porque estábamos decididos a defender un proyecto. Lo que sí hay que resaltar es que después surgieron otros grupos en la vereda de enfrente, como Plataforma o Argumentos, que no tuvieron la continuidad y la constancia que demuestra Carta. Hasta La Nación quiso armar algo alrededor de Marcos Aguinis y Marcos Novaro, y no pudo. Carta ya celebró 80 asambleas, y elaboró 12 documentos, trabajados gracias a una comisión que desde hace cuatro años se reúne todos los miércoles para aportar ideas. El objetivo desde el principio fue que aquella carta inicial apoyada por 2000 firmas se convirtiera en un espacio de reflexión permanente, y ese objetivo se logró. Desde nuestra independencia y condición crítica, porque también hablamos de lo que no apoyamos o hay que cambiar.
–Hubo un documento, el número 11, que fue sacado de contexto y levantó varios comentarios.
–Sí, el que le dedicábamos a la necesidad de profundizar el cambio, y poner el acento en la distribución de la riqueza. También tocábamos allí el tema petrolero, y la cuestión minera. ¿Qué sentido tiene hablar de las cosas únicamente cuando ocurren, y limitarse a decir qué bien que actuó el gobierno después de una decisión acertada? Creo que el aporte fundamental de Carta fue y es opinar antes, y proponer lo que cree mejor para el país. Al final, los que deciden son los dirigentes políticos, que tienen la máxima responsabilidad.
–Es inevitable comparar esa época con la actual, porque también ahora se ve una avanzada fuerte contra todo lo que huela a oficialismo de parte de ciertos sectores reaccionarios.
–Hoy las cosas son distintas, y por eso hay que tener cuidado cuando se dice que determinadas movilizaciones son “golpistas”. El gobierno actual está mucho más fuerte que aquel, mejor parado, y con más entrenamiento en el ejercicio del poder.
–¿Las cacerolas de ahora, y lo que se dio en denominar genéricamente “odio”, no repiten el “clima destituyente”?
–No, creo que la actitud destituyente no adquiere la importancia de aquella del 2008, que tuvo una ofensiva fuerte, arrastró mucha más gente y reunió detrás de esa protesta a sectores poderosos como la Federación Agraria. Lo que sí existe en estos días es el problema sindical, porque entonces Hugo Moyano jugó un papel importante a favor del gobierno. Ese panorama difícil le costó al kirchnerismo perder las elecciones del 2009. El reclamo actual es disperso, suelto, sin propuestas, que esconde un profundo resentimiento de parte de los sectores que no quieren que la riqueza se reparta. Justamente por eso surge el odio como única reacción. Que viene de una mínima parte de la sociedad y no es masivo, aunque lo quieran disfrazar de general.
–¿Es mejor o peor que esa reacción esté dispersa?
–Del lado de la oposición me gustaría ver a alguien que diga por qué tomaría caminos distintos, y de qué manera. Pero en la actualidad, el papel de esa oposición es vergonzoso, porque no sólo no propone nada, sino que además baila alrededor de corporaciones económicas. Un determinado opositor se queja de lo que vale un producto, por ejemplo. Pero la inflación no ocurre porque los precios suben solos, por arte de magia. ¿O le vamos a echar la culpa a los supermercados chinos? La inflación aparece por culpa de los formadores de precios, que están en la base de la producción, y son grupos concentrados que, además, manejan opinión.
–¿Qué aporte resaltarías de la Ley de Medios? ¿Por qué es un paso adelante?
–Es una buena pregunta, porque también el oficialismo, y los que estamos de ese lado, a veces caemos en la trampa de la bipolaridad. El crecimiento de nuestra sociedad depende de una profunda discusión en el plano cultural, y para eso, es imprescindible que existan muchas voces. Acá no se trata del gobierno por un lado, y el grupo Clarín por otro. En ese plano nunca será posible contemplar distintas opiniones, y que esas opiniones de la sociedad se transformen en ciudadanía. No crecés solamente con los que leen Clarín de un lado y Tiempo Argentino del otro. O los que ven la TV Pública y TN. Necesitás a los sectores sociales, a las cooperativas, a las universidades. Y la ley les reserva a cada uno de esos actores un lugar para poder expresarse. Por eso es importante. Pero además, el 7 de diciembre es todo un símbolo, un mensaje en donde el gobierno les dice a todas las corporaciones, y no sólo a las mediáticas: “Las leyes están para que se cumplan.” Naturalmente, que acepten eso no va a ser fácil. Porque si decimos que los medios concentrados son la expresión de la derecha, hacerles respetar lo aprobado por el Congreso es atacar el corazón de esa expresión reacia.
–Se dice que desde hacía bastante tiempo un gobierno no marcaba agenda como el actual. Sin embargo, muchas veces los funcionarios tienen que salir a explicar a la tarde lo que alguien tergiversó a la mañana. Es decir, ocuparse de la agenda que impuso otro.
–Para los sectores descontentos o críticos, el oficialismo debería tener una política de comunicación mucho más inteligente. Lo del dólar, por ejemplo, debería haberse explicado antes, y de otra manera. Esta sociedad necesita explicaciones, sobre todo cuando tomás decisiones que afectan intereses económicos fuertes. Porque además, también afectás costumbres culturales, formas de pensar. Es verdad que la explicación llega tarde, cuando ya los medios instalaron el supuesto problema. Y después, remontarlo se te hace muy complicado. Es simple: no hay prohibición para comprar dólares, sino una limitación para determinados sectores, con el objetivo último de proteger tu moneda. Nosotros no fabricamos dólares, y los que hay los necesitás para brindar respaldo a medidas estratégicas como la Asignación Universal, la salud o el Pro.Cre.Ar. Porque cuidado, el mundo atraviesa una situación compleja en lo económico, de la cual Argentina salió bien parada; pero eso no significa que no sufra coletazos. La clase media, que te permite ganar una elección y que por otra parte pesó fuerte en el 54 por ciento que logró el kirchnerismo, basa su ideología en toda una concepción de lo privado y de las posesiones particulares. Teniendo esto bien presente, los medios hegemónicos agitan fantasmas, cucos, algo así como “tengan cuidado, Cristina les va a sacar la casa”. Y nadie les va a sacar nada, porque en definitiva, nos regimos dentro de un mundo capitalista. Lo que pasa es que ese capitalismo no puede ser descontrolado. Tenés que discutir cuáles son esos límites, para que en la sociedad estén incluidos todos los sectores.
–¿Eso se parece al consenso?
–Ese es un tema clave. ¿La democracia es consenso o conflicto? Yo estoy convencido de que la democracia es conflicto. Cuando se habla de consenso, lo que se intenta es limitar para abajo. El consenso siempre se acomoda a los intereses de la minoría, lo que plantea Elisa Carrió. Al contrario, cuando atacás intereses, necesariamente vas al conflicto, y eso no significa tirar a alguien por la ventana. Al tocarlos, que es lo que hace este gobierno todo el tiempo, esos intereses reaccionan, y ahí es necesario poner límite a esa reacción. Porque si el 20 por ciento de la población tiene el 80 por ciento de la riqueza, estamos en un problema grave.

Sorín combina la escritura, el ejercicio de su profesión y la docencia. El co-fundador de Carta Abierta fue decano de la Facultad de Arquitectura de la UBA, vicerrector de esa universidad y padre, junto a Horacio González, de la investigación Vías Argentinas, un trabajo de campo sobre la situación de saqueo y destrucción de los ferrocarriles, con el objetivo de ser tomado como base para proyectos de recuperación. Actualmente colabora en la experiencia jujeña de viviendas populares encarada por Milagro Sala en Jujuy.

“Mientras el gobierno nacional intentó en los últimos años incluir cada vez más gente en el mapa de la educación –sostiene–, no pasó lo mismo en la ciudad de Buenos Aires, donde, por ejemplo, la escuela técnica fue destruida, como se vio en el último conflicto.” Y agrega: “El contraste se da entre la inacción porteña, por un lado, y medidas tomadas en el país, como la Asignación Universal, que, entre otras cosas, escolariza; la democratización de medios tecnológicos, mediante la distribución de netbooks; y la creación de nuevas universidades. Hoy, los docentes ganamos cuatro o cinco veces lo que se percibía en 2003. Y el avance en el sistema científico es evidente.”
Para Sorín, en la ciudad de Buenos Aires todo es a la inversa: “El presupuesto se redujo, no hay inversión y los subsidios son mucho mayores en el sistema privado que en el público.” Pero hay algo peor, y es “la desigualdad territorial, o espacial, que no se resuelve poniendo un Metrobús en la zona sur. Porque ahí conviven muchas falencias, como la falta de hospitales dignos, de sistemas de iluminación, y una inoperancia absoluta para la erradicación de villas de emergencia.”
“La única política de vivienda del macrismo es el desalojo –finaliza–, y esto se ve en la disminución que el presupuesto sufrió en términos reales desde 2003 hasta hoy, del 5 al 1,5 por ciento. En lugar de solucionar el tema, el PRO expulsa a la gente. Primero fue con la UCEP, y ahora es con la Policía Metropolitana.”-

 

 

 

 

Fuente: Tiempo Argentino

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Acerca de emartinchuk

Periodista, MP 10166. Se desempeño en el área de Noticias de los canales 9, Teledos, 7 y TELEFE. Socio Fundador de la Asociación Iberamericana de Periodistas Especializados y Técnicos (AIPET) Capítulo Argentino. Fue Docente en la Cátedra de TV en la Universidad del Salvador. Fue Coordinador en el Servicio Iberamericano de Noticias con sede en Madrid,(RTVE) España. Editor del Capítulo Argentino para la Cadena Eco de México. Fue Docente, Rector en la Escuela de Periodismo Círculo de la Prensa. Edito los libros "Federalización de la información" (1995), ISBN 9508130466 "Televisión para Periodistas: un enfoque práctico".1ra Edición 2002 ISBN 9871004125 2da Edición 2007 ISBN: 9789871004126 Documentales: "Los Quilmes: la última Resistencia".(1995) http://youtu.be/Z-XWOnIHZio Idea y Producción: "Luz, cámara, red" (1996-97) http://youtu.be/PfNrBokU6m4 Colaborador en medios argentinos y del exterior sobre temas de comunicación. Editor en Noticongreso.wordpress.com, Periodismo Parlamentario en temas de Ciencia, Tecnología, Salud, Ambiente y Energía. Designado “Directivo Decano de Honor y Dignidad”, en el grado de “Magister Laudet” por la Asociación de Rectores de la República Argentina y la Asociación de Directivos Argentinos al cumplir 30 años en la docencia. Por Resolución 327-2014 la Honorable Academia Mundial de Educación ha instituído el Título Honorífico de Doctor Honoris Causa, reconociendo sus logros profesionales y su admirable trayectoria de trabajo en favor de la Educación Mundial. Como parte de la socialización del conocimiento pueden leer en cualquier sistema digital o imprimir gratis los siguientes E-Books Belgrano: Una mente brillante http://issuu.com/gaceta21/docs/belgrano/0 ISBN 9789873356087 Como Estudiar: Manual Práctico http://issuu.com/gaceta21/docs/comoestudiar ISBN 9789873348679 Ser Periodista http://issuu.com/gaceta21/docs/ser_periodista ISBN 978-987-33-7147-9

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