Hace quince años nacía Infobae. Nativo digital y sin mochilas cargadas de pasado. A pesar de nuestro permanente optimismo, jamás hubiéramos soñado en aquel otoño del 2002 los números del último mes: 40 millones de usuarios únicos y casi 420 millones de páginas vistas.

Nadie hubiera podido predecir en aquellas horas que Infobae se iba a transformar en uno de los tres medios de noticias más exitosos en el mundo de habla hispana. Y la carrera aún no ha terminado.

Aprendimos que en estos tiempos lo único permanente es el cambio y la evolución. Y de eso hicimos un culto. Por eso fuimos los primeros en la región en hacer que nuestros contenidos se adapten al teléfono celular. Y los primeros en transmitir -desde hace cuatro años- videos en vivo y en High Definition.

Entendimos que el consumo de noticias desde smartphones no se detiene. Y hace ya casi un año lanzamos la primera Progressive Web App de la región –app.infobae.com–, accesible de manera gratuita. Esta innovación, que permite cargar todas las noticias en menos de un segundo, le valió a Infobae el reconocimiento de Google, días atrás, en Mountain View, California.

Desde esta semana, las mejores publicaciones de VICE.com y The Washington Post estarán disponibles en español en nuestro medio. Infobae genera cientos de contenidos diariamente con su equipo de profesionales con base en Buenos Aires, Bogotá, Ciudad de México, Montevideo, Miami y New York. La alianza con VICE.com WaPo tiende a ampliar nuestra visión y nuestro pluralismo.

The Washington Post –propiedad de Jeff Bezos y dirigido por el célebre periodista Martin Baron– se ha convertido en los últimos años en un símbolo de innovación tecnológica y calidad periodística. Y VICE.com es una compañía multimedia absolutamente exitosa en el mundo millennial, con operación en más de treinta países, que se caracteriza por la audacia de sus artículos y videos.

Sabemos que somos testigos y protagonistas de la mayor transformación cultural de la historia. Y que la inestabilidad es el territorio en el que nos toca jugar. Pero también somos conscientes del enorme disfrute que nos genera comunicar, hacer pensar, sorprender, emocionar. En otras palabras, nos encanta el periodismo.